La aldea oculta de Erbonne, Italia

¬°UN PLAN SORPRESA EN UN INCRE√ćBLE DESTINO SECRETO!

Fue una sorpresa que uno de nuestros mejores almuerzos en el área del Lago Como no fuera en un restaurante de piedra con estrella Michelin, o en un patio del lago con los majestuosos Alpes a la distancia. Fue una sorpresa que no necesitáramos llegar en vaporetto, o llegar a un estacionamiento lleno de ronroneantes Maseratis. Resulta que nuestro viaje a Italia previo a la expedición de Cavid estuvo lleno de sorpresas.

Lago Como

El glamuroso Lago Como

El Lago Como es distrayentemente bello, con mucho que ofrecer tanto desde el punto de vista visual como culinario. Las altas monta√Īas se sumergen directamente en el ilustre lago. Las aldeas se encharcan ordenadamente entre los valles, y los tejados con tejas de cer√°mica se abren paso por las colinas como ladrillos de legos rojos. Los restaurantes salpican el per√≠metro del lago, cada uno de ellos ofrece una cubierta con paraguas desde la que mirar.

El Lago Glacial de Como est√° muy satisfecho consigo mismo, y tiene todo el derecho a estarlo, anidado en este id√≠lico lugar a s√≥lo una hora de Mil√°n. No es de extra√Īar que haya sido un refugio para los arist√≥cratas, y para los ricos y famosos, desde la √©poca romana.

El lago mismo ofrece una imagen de postal con cada parpadeo. Preciosos barcos (parpadeo) junto a brillantes aldeas junto al lago (parpadeo) y desmayados caf√©s en la orilla (parpadeo). Italianos glamurosamente vestidos, con sus igualmente glamorosos perros a remolque, se tambalean (parpadear, parpadear, parpadear). Una instant√°nea de la elegante vida italiana, todo en un destino de ensue√Īo.

Viaje de un día

Por muy glamoroso que sea el Lago Como, el explorador que hay en m√≠ se preguntaba qu√© podr√≠a haber m√°s all√° del glamour. En contra de la intuici√≥n, nos alejamos del lago, sin nada m√°s que nuestra gu√≠a de Lonely Planet, y un peque√Īo abejorro de coche, un cadmio amarillo, Fiat 500.

Subir y rodear las empinadas aldeas de Lombard√≠a nos ofreci√≥ la oportunidad de experimentar el lado menos tur√≠stico del Lago Como. El lado r√ļstico, el senderismo, y el lado sin boutiques. Siempre persiguiendo una vista, salimos a ver los legendarios lagos desde arriba. Nuestro destino era Cima Sighignola, tambi√©n conocido como el Balc√≥n de Italia.

No es sorprendente que fuera un desafío llegar allí. Los caminos se volvieron tan estrechos que estábamos seguros de que estábamos conduciendo por las aceras. Los carriles parecían tan privados que los confundimos con las entradas. Cada giro nos hacía dudar de nuestro sistema de navegación, que debido a las interminables curvas cerradas, a menudo tenía a nuestro Fiat flotando en medio de un lago.

El balcón de Italia

A 3120 metros sobre el nivel del mar, las vistas ininterrumpidas de Cima Sighignola de los lagos valieron la pena las vueltas (grises) peludas. Desde nuestro aeródromo libre de turistas, podíamos ver el lago Lugano, la ciudad de Lugano y los Alpes Suizos, todo a la vez.

Nos quedamos all√≠ m√°s tiempo del previsto, hipnotizados por el panorama de los lagos y los picos de las monta√Īas que besaban las nubes. Una anciana italiana apareci√≥ de una peque√Īa choza de madera, con un expreso mejor de lo esperado. Esto no deber√≠a haber sido una sorpresa. Despu√©s de todo, esto es Italia, un pa√≠s cuya autoestima est√° basada en el caf√©.

¬ŅPoblaci√≥n de 7, 10 u 11 a√Īos?

Siguiendo ciegamente a nuestro Planeta Solitario a trav√©s de otra serie de bruscos cambios, nos dirigimos a Erbonne, en la comuna de San Fedele d'Intelvi. Esta aldea prerromana, de 3000 a√Īos de antig√ľedad, fue una vez un cruce de contrabando entre Italia y Suiza. Estaba fuera del camino, incluso para los est√°ndares de Lonely Planet.

Est√°bamos en una misi√≥n para encontrar la Osteria del Valico, el √ļnico restaurante de Erbonne de los √ļltimos 100 a√Īos. En 2017, Wikipedia declar√≥ que el pueblo de Erbonne ten√≠a once habitantes. Otras fuentes afirmaban que la poblaci√≥n era de entre siete y diez. Independientemente de los hechos, este era un lugar que val√≠a la pena encontrar.

El mejor almuerzo en el pueblo

Con un total de 50 edificios (una combinaci√≥n de casas y establos) lo que a Erbonne le falta en estructura, lo compensa en belleza ultra-r√ļstica. Erbonne, en el borde de la frontera suiza, est√° rodeada por capas de monta√Īas superpuestas, y un verde retazo de campos.

El pueblo no tiene aparcamiento. No me refiero a "fue difícil encontrar un lugar para estacionar". Quiero decir literalmente, no hay aparcamiento. Para no disuadirnos, dejamos el coche fuera del pueblo y caminamos. Las hierbas sabias y amarillas se alineaban en nuestro camino, y creaban un colorido telón de fondo para las simples casas rosas, rojas y blancas que se agrupaban en la distancia cercana.

Rosas trepadoras pegadas firmemente a las paredes pintadas. Parches de flores silvestres luchando se aferraban a la vida en edificios en ruinas. Las flores salían de las cajas de las ventanas semidescuidadas. En Erbonne, el tiempo parecía detenerse misteriosamente.

Carbo-loading

La Osteria del Valico fue f√°cil de encontrar. Despu√©s de todo, era el √ļnico restaurante del pueblo. Antiguas y nudosas vides de glicinia hab√≠an tomado posesi√≥n permanente de la otrora blanca fachada de la oster√≠a. Los escalones de madera, deformados por el tiempo, conduc√≠an a la humilde entrada de la taberna.

Fuimos guiados a trav√©s del original comedor 'shabby chic' hacia el patio exterior. Los anchos pisos de tablas sin duda hab√≠an visto pasar d√©cadas de comensales por encima de ellos. Los marcos de fotos en blanco y negro, llenos de clientes de anta√Īo, adornaban las paredes. Cortinas de encaje, una colecci√≥n de cucharones antiguos y un men√ļ garabateado en la pizarra, hac√≠an que el ambiente del armario de la abuela fuera mucho m√°s encantador.

Desde el patio, escuchamos risas musicales italianas que venían de una mesa interior. Los inconfundibles sonidos de amigos con una larga y cómoda historia. Había notado el gran grupo antes. ¡Era totalmente posible que todos los aldeanos conocidos estuvieran almorzando allí ese día! Las campanas de la iglesia repicaban la hora en la distancia. Nos instalamos.

El especial de la casa

Lonely Planet declaró que la especialidad de la casa de Osteria del Valico eran los pizzoccheri. No hay quien discuta con nuestra Biblia de viaje, ordenamos rápidamente. Si era lo suficientemente bueno para los siete, diez u once habitantes de Erbonne, era lo suficientemente bueno para nosotros. Resultó ser uno de nuestros mejores platos del viaje. ¡Sorpresa!

El pizzoccheri es una pasta de alforfón (80% de harina de alforfón, 20% de harina de trigo), como los tagliatelle, que se suele cocinar con verduras y patatas cortadas en cubos (carbohidratos sobre carbohidratos). Se estratifica en varios quesos, como la Valtellina Casera y el Parmigiano Reggiano molido, antes de ser aderezada con ajo y frita ligeramente en mantequilla.

Jur√© que no pod√≠a comerlo todo, y segu√≠ jurando hasta que lo com√≠ todo. ¬ŅCu√°ntas veces tengo que comer pasta ligeramente frita, racionalizando? Oh, y ¬Ņmencion√© la tabla de embutidos apilada con carnes italianas, y el pan r√ļstico italiano, que ya hab√≠amos consumido? Hice una nota mental para cancelar la cena.

Un asunto familiar

La Osteria del Valico ha cambiado de lugar a lo largo de los a√Īos, y para 2002, se hab√≠a establecido en una casa de piedra en las afueras de la ciudad. Conocimos al chef/propietario, su esposa y su hija, as√≠ como a una pareja suiza que hab√≠a venido en coche desde Ginebra para almorzar. Ahhhh, para vivir en Europa.

El chef, que llevaba una boina con un patr√≥n de cr√°neo de mal gusto (es decir, si una boina puede ser considerada alguna vez como de mal gusto), y su esposa, eran simp√°ticos, c√°lidos y amigables, a pesar de la barrera del idioma. En un esfuerzo por comunicarse, intentamos encontrar un lenguaje com√ļn. Finalmente, el franc√©s triunf√≥, ya que tanto mi marido como el chef hablaban con fluidez.

Encontramos momentos

La Osteria del Valico tiene muy poca presencia en la web. Aparte de unos pocos comentarios de Trip Advisor, y una simple página web, está virtualmente fuera de la red de Google. Un lugar como este; desafiante de encontrar, con una simple tarifa, y una vibración convivial, es lo que llamo, un verdadero momento 'perdido y encontrado'.

Es probable que no todo el mundo encuentre este tipo de viaje de un d√≠a tan emocionante como nosotros. No todo el mundo se emociona al buscar un restaurante solitario, en un peque√Īo pueblo, con una poblaci√≥n desconocida, con la esperanza de descubrir lo que no se ha descubierto. Nosotros somos esa gente.

Explorar una combinaci√≥n de experiencias al visitar un lugar con tanta exageraci√≥n e hip√©rbole como el Lago Como, le dio m√°s profundidad a nuestro viaje. Disfrut√© de la yuxtaposici√≥n de lo obvio y lo oculto. Ambos tienen un lugar en el Lago Como y sus buc√≥licos alrededores. ¬ŅPor qu√© no tener un poco de cada uno? Lo m√°s probable es que se sorprenda gratamente.

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